Pedagogía

            A lo largo de dos décadas hemos estado siguiendo el camino de la enseñanza-aprendizaje de un instrumento musical, en este caso el clarinete, y con la experiencia hemos ido observando gracias al método de ensayo y error cuáles son los hábitos de estudio, la planificación del mismo y las estrategias que mejor nos sirven para superarnos día a día. En definitiva, la idea sería muy clara: “no es suficiente con estudiar más tiempo, sino que hay que hacerlo de la forma más eficiente posible”. Ello cobra más importancia si somos conscientes de que vivimos en una sociedad donde los alumnos aspiran a diversificar sus esfuerzos en gran cantidad de actividades físicas e intelectuales, todas ellas importantes, sin duda.

            Es por ello por lo que hemos ido diseñando con el tiempo un Sistema General de Estudio Musical ordenadamente establecido. Antes de centrarnos en él consideramos importante ser conscientes de los diferentes parámetros que encontramos en la interpretación instrumental. Podemos hacer una triple clasificación de los mismos:

•    Los técnicos pueden ser la postura corporal, la respiración, el soporte abdominal, la embocadura, dinámicas, velocidad … Los expresivos son el análisis musical, dirección melódica, carácter musical, atención a la escucha, dinámica corporal …

•    Los parámetros primarios son aquellos indispensables para la producción del sonido, de la melodía y su carácter expresivo. Los secundarios son aquellos que, según su nivel de dominio, se puede alcanzar un mayor o menor nivel de maestría o perfeccionamiento en la interpretación. Los terciarios son aquellos en los que puede resultar beneficioso su dominio aunque no es imprescindible.

•    Esta clasificación de los parámetros de la interpretación instrumental diferencia los automatizables, que son aquellos que pueden llegar a ser dominados por medio del estudio hasta el punto de poder llevarlos a cabo dedicándoles sólo una mínima parte de nuestra atención. Los no automatizables serían los que para poder realizarlos con toda precisión y maestría es indispensable dedicarles toda nuestra capacidad de atención durante la interpretación.

            Y, ahora, con este conocimiento sí podemos establecer un orden de acciones para llegar a estudiar y dominar una pieza musical:

•    La primera fase sería la de lectura y comprensión de la partitura: en ella establecemos las velocidades inicial y final que usaremos; nos aseguraremos bien comprender los ritmos y alturas; personalizaremos nuestra partitura (alteraciones, posiciones, dinámicas, respiraciones posibles ...) y realizaremos un análisis musical completo: estético, formal, armónico y melódico.

•    En la fase de interpretación técnica podemos partir, según nuestro nivel, incluso desde la base que sería:

◦   Marcar las posiciones

◦   Articular una columna de aire sin sonido marcando las posiciones

◦   Tocar el fragmento en cuestión.

◦   Para evolucionar nuestro dominio técnico sobre la partitura tendremos que tener en cuenta los parámetros antes mencionados y, para mejorarlos usaremos una serie de estrategias de estudio, evitando la repetición inconsciente, como bajar la velocidad, cambiar las articulaciones o ritmo de un fragmento, dividir en células melódicas cortas, y otras.

•    En la fase de la interpretación dramática es donde realmente vamos a llegar a disfrutar de interpretar con nuestro instrumento. Es pues imprescindible que no nos conformemos con un cierto dominio técnico. En ella trabajaremos:

◦   El fraseo melódico

◦   La evolución de las dinámicas

◦   La flexibilidad del tempo

◦   Establecimiento de los caracteres y emociones de los temas musicales

◦   Memorización de la partitura teniendo claro un mapa mental de la misma

◦   Interpretación dinámica corporal aprovechando la capacidad de expresar y transmitir visualmente

◦   Finalmente, realizar una audición comparativa de interpretaciones de artistas de reconocido prestigio.

            Este sería un escueto esquema de las fases que consideramos debe tener un buen estudio de una pieza musical con sus diversos aspectos. El hecho de estudiar de forma ordenada con un sistema aplicable a cualquier obra a la que nos enfrentemos seguro que nos ayudará a alcanzar el éxito que deseamos con muchas más probabilidades.

Esperamos que os sirva de utilidad, lo personalicéis según vuestras necesidades y alcancéis los logros que os propongáis.

© 2018 Santi Mabad

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